EL REMATE DEL 9
Por Pablo Rocha
Lo de FC Cincinnati ante Columbus Crew no se puede analizar solamente mirando el 2-0. Hay que ver cómo se perdió, porque una cosa es perder un partido y otra muy distinta es dejar tantas dudas jugando en casa.
Cincinnati remató 24 veces, pero no pudo marcar ni un gol. Columbus, en cambio, necesitó apenas cuatro remates para hacer dos. Ahí está la diferencia: un equipo generó ocasiones, pero el otro supo aprovecharlas.
El primer gol llegó al minuto 22, cuando Gonzalo Tapia cabeceó sin marca en un tiro de esquina. A ver, cómo puede un equipo permitir tanta libertad en una jugada tan previsible? El segundo llegó al 54, después de una contra que terminó con Taha Habroune definiendo. Cincinnati volvió a demostrar que tiene problemas para defender cuando el rival encuentra espacios.
Y acá también hay responsabilidad de Pat Noonan. No alcanza con generar ocasiones si el equipo no tiene claridad para definir y sigue cometiendo errores que terminan costando goles. Hay cuestiones tácticas que deben corregirse, porque estos partidos no se ganan solamente con nombres.
También hay que exigirles más a los jugadores. Evander y Denkey tienen calidad para marcar diferencias, pero el talento no sirve de mucho si falta precisión en el último toque. Patrick Schulte tuvo una gran noche, sí, pero Cincinnati tampoco puede usar al arquero rival como excusa para explicar semejante falta de eficacia.
Lo más preocupante es el momento. Este era un clásico que Cincinnati necesitaba ganar y terminó perdiéndolo ante su gente. Columbus hizo su trabajo, aprovechó sus oportunidades y se llevó tres puntos que pueden ser importantes en la pelea por los playoffs.
EL REMATE:
Cincinnati tiene un problema de contundencia y otro de concentración defensiva. Puedes generar 24 remates, pero si no conviertes y regalas goles, todo el esfuerzo termina siendo inútil.
A estas alturas, ya no bastan las explicaciones de siempre. Hay que corregir, asumir responsabilidades y demostrar carácter dentro de la cancha.
Porque perder un clásico duele, pero perderlo así deja una pregunta incómoda… A qué está jugando realmente FC Cincinnati?