HACIENDO PRESSING
LA SEGUNDA DEL MUÑECO
Por Jaime Rebaza Soraluz

Que las segundas partes, nunca, son tan buenas como las primeras, es un dicho muy conocido. Sea en cualquier rubro, a éstas segundas oportunidades, les ha costado muchísimo superar a la primera y es más, han contribuido a casi destruir y hacer olvidar, lo bueno realizado en la primera versión.
Y ésto, le está pasando al Muñeco, Marcelo Gallardo en el River Argentino. Los ocho exitosos años que estuvo en su primer periodo, con innumerables trofeos obtenidos (la mayor cantidad conseguida con un solo entrenador) le daban un crédito laboral casi inacabable.
Después de su auto-partida, el muñeco recaló en Arabia con poco éxito. Mientras tanto, Martin Demichelis lo reemplazaba en la Argentina. A pesar de resultados positivos, la dirigencia resolvió dejar de lado al ex-defensor, para darle nuevamente el puesto a Gallardo, confiados, se asume, en que la racha de éxitos internacionales, regresaría mágicamente con la presencia del muñeco.
Pero, ya cerca de cumplir dos años de su regreso, el crédito parece irse agotando. Y aunque la tribuna canta y ruge, lo hace por ahora contra los jugadores, evitando hacerlo contra el director técnico.
El año 2025 fue muy malo y sólo obtuvo el premio consuelo de participar en la Copa Sudamericana en el 2026, cuando su hábitat es la Libertadores. River no está en riesgo de descenso, porque también gana, pero cuando lo hace, no convence. Perder de local, en el monumental, se ha vuelto habitual, tal como lo sufrió hace unos días ante el Tigre, siendo goleado y provocando una nueva minicrisis en la gestión de Gallardo.
La compra de numerosos jugadores del medio local y extranjeros, más parecen, gestos de urgencia, que de coherencia. Es una suma de pruebas y errores, en donde no se manifiesta la construcción de un equipo ordenado y con patrón de juego.
Aún con crédito, pero sin saberse por cuanto tiempo, Marcelo Gallardo, lucha contra si mismo y contra apresuradas decisiones, que podrían provocar su propia caída, la caída del muñeco.

Foto: TN